miércoles, 29 de junio de 2011
ESTILOS DE MEDITACION
La meditación tiene tantas técnicas como meditadores. En realidad, una vez aprendidos los preceptos básicos de las técnicas de meditación, cada persona le imprime un sello personal que hace, de la técnica aprendida, una forma y un método.
Se puede englobar, de acuerdo a la posición corporal en: meditación tumbada, acostada, de pie y caminado. La verdadera meditación es un estado de la mente y no un esfuerzo aunque muchas veces, se precisa de un esfuerzo volitivo y consciente para acceder a la correcta técnica: muchas personas sienten incomodidad al estar en meditación sentada y deben hacer un esfuerzo para mantener el foco de su meditación.
Aparte de la sensación general de relajación, paz interior y bienestar, se ha manifestado en los meditadores un mejor rendimiento durante los estudios, mayor satisfacción y productividad, disminución del consumo de drogas (tanto de las de receta como las de búsqueda de sensaciones) y reacciones más rápidas.
Frente a estas pruebas, resulta difícil negar la evidencia de las grandes ventajas de la meditación. ¿Quién no desea mejorar la salud, animarse y aumentar su propio rendimiento? Y todo esto a cambio de una práctica que no cuesta ningún dinero, no precisa ningún equipamiento y puede realizarse en cualquier parte.
El resultado más notable de los estudios acerca de la meditación parece hallarse en los encefalogramas de las formas de onda cerebrales. En el estado normal de la conciencia de vigilia estas ondas parecen seguir pautas aleatorias y caóticas, hallándose más comúnmente en la frecuencia beta. Posiblemente cada hemisferio cerebral emite en longitudes de onda distintas, y quizá existan otras diferencias entre la parte frontal y la región posterior.
Todo esto se modifica durante la meditación en grado espectacular. Tan pronto como da comienzo la sesión, el sujeto muestra un gran aumento de la actividad alfa (ondas cerebrales características del estado mental relajado), empezando por la parte posterior del cerebro y propagándose hacia delante. Al cabo de pocos minutos aumenta la amplitud de esas ondas alfa. La parte posterior del cerebro y la anterior se han sincronizado y puesto en fase, lo mismo que los hemisferios derecho e izquierdo. Esta resonancia prosigue, y aparece en muchos casos una actividad theta (un estado más profundo que el alfa), especialmente en los más habituados a estas prácticas. Los meditadores avanzados con frecuencia presentan actividad alfa incluso durante el estado ordinario de vigilia, y de gran amplitud, además. En estos sujetos también se halló más a menudo el estado theta, a veces también en estado de vigilia.
Volviendo a los estilos de meditación, la meditación caminando, en el Budismo Zen se le denomina Kinhin, no se circunscribe al ámbito de un recinto, o una disciplina monástica. Esta puede realizarse en cualquier parte, mejor si se ejecuta en la naturaleza.
Particularmente, realizo muchas prácticas de meditación caminando. Y mi entorno preferido es la naturaleza. Además, suelo realizar una meditación dinámica, en la naturaleza, haciendo uso de una cuerda floja o slackline. Es decir, traslado lo mismo que se hace normalmente al meditar caminando a una cuerda floja de 15 metros de longitud como mínimo, a veces más larga.
Lo que he encontrado es que, para mantenerse sobre la línea, los niveles de atención, concentración, relajación y una correcta respiración, es decir, una respiración profunda y calmada, son elementos indispensables para entrar en la zona meditativa. Entrar a esta zona meditativa, a este estado meditativo es más fácil para mi sobre la línea que estando en el piso o caminado por un sendero. Y es fácil explicar porque: no puedo distraerme.
Mi mente ha de mantenerse en el presente, en la acción que desarrollo segundo a segundo y esto me produce una cesación del pensamiento involuntario, de esa eterna y fastidiosa conversación que mantenemos con nosotros mismos. Es un estado de no pensar, de fluir, de sentir, de percibir, es decir, un estado en contacto con uno mismo y con la eternidad.
miércoles, 4 de mayo de 2011
EL PENTAGRAMA
Desde tiempos remotos se utiliza en ceremonias mágicas como elemento protector, pues los espíritus de las tinieblas carecen de poder sobre el mago situado dentro de él o de aquél que lo posee.
El Pentagrama, también conocido en las Escuelas Gnósticas como la "Estrella Flamígera", es el signo dela Omnipotencia Mágica.
El signo del Pentagrama se llama igualmente Signo del Microcosmos y representa lo que los rabinos cabalistas de la corriente del Zohar llaman el Microprosopio.
Enla Edad Media se lo consideraba símbolo de inmenso poder y se lo usaba para proteger la salud y seguridad tanto en el sentido físico como en el espiritual. La estrella de cinco puntas en la ventana oeste del ala sur de la Abadía de Westminster es una prueba de que los creyentes de antaño eran profundamente versados en ciencias ocultas.
Elinphas Levi, en su libro Dogma y Ritual de Alta Magia, lo describe como:
El Pentagrama, también conocido en las Escuelas Gnósticas como la "Estrella Flamígera", es el signo de
El signo del Pentagrama se llama igualmente Signo del Microcosmos y representa lo que los rabinos cabalistas de la corriente del Zohar llaman el Microprosopio.
En
Elinphas Levi, en su libro Dogma y Ritual de Alta Magia, lo describe como:
"El símbolo del macrocosmos a través del cual el hombre domina los poderes y el ser de los elementos y aleja del demonio a todo lo que es primordial".
En la magia, dependiendo del origen de la misma, la orientación del Pentagrama representa a dos entidades muy distintas y opuestas entre si:
Magia Blanca: Elevando al aire su rayo superior, representa al Salvador del Mundo. Así, hace huir a las columnas de los demonios. Trazado con carbón, con los dos rayos inferiores hacia fuera, en el umbral de la habitación, no permite la entrada de los tenebrosos.
Magia Negra: Elevando al aire sus dos patas inferiores, representa al macho cabrio del aquelarre. La figura Humana, con la cabeza abajo, representa a un demonio, es decir, a la subversión intelectual, al desorden y a la locura.
martes, 3 de mayo de 2011
Meditación Dinámica en Suspensión (Slackline).
Meditación Dinámica en Suspensión (Slackline).
UN PASO DELANTE DE OTRO
La meditación dinámica en suspensión (MDS), es una práctica que puede insertarse dentro de esas tendencias nuevas, poco difundidas y aún no entendidas. Se nutre del slacklining y del Kin Hin (meditación Budista caminando) y consiste en estar conscientemente en el presente, mientras se camina por una cuerda floja.
MDS va directo a la mente, induce rápidamente a la concentración y a la meditación e integra, de manera armónica, cuerpo mente, respiración. MDS conduce a la cese del pensamiento involuntario y constante, “el loro”, y permite que un estado de vacío mental que, muchas veces, se ha dicho solo se podría alcanzar con las técnicas de meditación tradicionales.
Cada paso es en sí el principio y el final de nuestro camino. En la instantaneidad del aquí y ahora, los conceptos de cerca o lejos, deprisa y despacio, desaparecen. Aunque esto sea así, debemos armonizar nuestro movimiento y nuestra respiración con los demás practicantes. No debemos rezagarnos ni apresurarnos" (Villalba, 1987: 69).
Correlación anatómica de la meditación a largo plazo: mayor volumen de materia gris, en hipocampo y lóbulo frontal
“Se ha estudiado la relación meditación – mejoras psicológicas y fisiológicas en el bienestar. La práctica de la meditación ha demostrado mejoras, no solo a nivel de funcionamiento cognitivo, sino también a nivel de actividad cerebral. Sin embargo, conocemos poco acerca de su relación con las estructuras cerebrales. Nos propusimos estudiar los correlatos anatómicos de la meditación.
Resultados:
- Se detectan mayores volúmenes de materia gris en los meditadores, en la corteza orbito frontal (así como en el tálamo derecho y su circunvolución temporal inferior izquierda).
- Además, los meditadores mostraron significativamente mayores volúmenes de funcionamiento en el hipocampo derecho.
- El control emocional se ve facilitado.
- Estos hallazgos, son independientes, del tipo de meditación que se emplee.
Por lo tanto, variaciones en estas regiones podrían explicar las singulares habilidades y hábitos para cultivar emociones positivas, mantener la estabilidad emocional, y participar en el comportamiento consciente, que muestran los meditadores. Además, sugieren que estas alteraciones regionales en las estructuras cerebrales constituyen parte de las correlaciones neurológicas, siendo, independientes del estilo y practica concreta de cada tipo de meditación. Futuros análisis longitudinales son necesarios para establecer la presencia y la dirección de una relación de causalidad entre la práctica de meditación y la anatomía del cerebro.”
Podemos concluir, citando a Prieto (2007), “que suele haber un antes y un después entre aquellos psicólogos y psicólogas que se sientan a meditar y descubren o rechazan unas órbitas sorprendentes en la psique humana”, aunque eso mismo puede generalizarse a cualquier persona que se decida a practicar la meditación, en cualquiera de sus vertientes, siempre que dicha práctica se realice correctamente y con constancia, no puede pretenderse sufrir ese cambio en una sola sesión de meditación, sobre todo teniendo en cuenta que los cambios, según hemos podido ver, no son sólo emocionales y cognitivos, sino también en las estructuras cerebrales.
Uno de los aspectos positivos que las terapias de tercera generación nos traen es cuestionar el esfuerzo por luchar contra el malestar: reduzca el estrés, la ansiedad, la infelicidad, el dolor, etc. El estrés, la ansiedad, el miedo, etc., tienen un valor adaptativo. Debe atenderse a él. La mera huida es inadecuada, y las más de las veces sólo contribuye a aumentar el malestar y el miedo.
La llave de todas estas técnicas es la respiración. Centramos toda nuestra atención en una respiración cada vez más relajada, hasta que ésta entra en una zona intermedia entre lo mental y lo físico, la frontera donde uno y otro se originan mutuamente. En esta zona, la profunda relajación física desdibuja los límites del cuerpo, ya no es posible afirmar dónde acaba éste y dónde empieza el resto del mundo.
SOBRE LA LINEA
Para estar sobre la línea es preciso tener en cuenta los 4 puntos siguientes:
- Focalizar la respiración
Una respiración calmada, profunda, fluida tiende a calmar la mente, a liberar tensiones. Una exhalación prolongada producirá una disminución apreciable en el zigzagueo de la línea porque no estaremos trasladando tensión a ésta ya que nos mantendremos relajados.
- La importancia del cuerpo
Comience explorando su cuerpo para ubicar cualquier área de tensión que pueda hallarse en el mismo.
Los lugares más comunes donde estos puntos se alojan, son el cuello y los hombros, el área del plexo, el abdomen, en la espalda, y en las piernas. Intente respirar profundamente, y sentir que áreas se sensibilizan más, para encontrar la tensión que se encuentra en esos puntos.
Luego, tenga en cuenta su postura. Camine de una forma que sea cómoda para usted, pero no floja. Lo ideal, sería que su cuerpo tenga una combinación de relajación y entereza, tanto como le sea posible. Entonces, haga lo qué suele hacer naturalmente, es decir poner un pie delante del otro, ajustándose, adaptándose a los vaivenes de la línea
MEDITACION DINAMICA EN SUSPENSION
SINTESIS
En síntesis, mientras esté en la línea esté atento a:
- La respiración; adopte una respiración yóguica, calmada, profunda. Practique una exhalación prolongada. Mientras más calmada sea su respiración la línea vibrará menos. La respiración es la llave que abre las puertas.
- A su cuerpo, relájese, trate de estar atento y a cada parte de el, a cada músculo, a como se comporta su cuerpo ante la demanda de balance, a donde está acumulando tensión, a donde debe poner tensión. Relajado pero alerta .Esté atento al balance, concéntrese, fluya con la línea, no luche contra ella. Adáptese.
- A su mente, déjela fluir, déjela vaciarse, permítase llegar a ese estado de vacío, manténgase en el presente en su totalidad. Deje que su concentración se incremente, que se prolongue para así entrar en meditación. Si su respiración es la correcta su mente estará más calmada.
· Las Dos formas de mirar. La primera es fijar la mirada al final de la línea o fijarla en un punto la frente de nosotros (aprovechando el árbol donde se ancla la línea). La segunda es la mirada paralela, no fijar la mirada en nada sino ampliar el ángulo visual, mirar todo lo que se tenga delante en un ángulo de 180°.
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